Cuando la escuela duele
Violencias en plural: cómo nombrarlas, detectarlas a tiempo y aprender a cuidarHay violencias que hacen ruido: un golpe en el patio, un grito en el pasillo. Y hay otras que se instalan en silencio: la mirada que excluye, el rumor que corre por un grupo de chat, el chico que empieza llegando tarde, después faltando, después apagándose. La escuela, pensada como espacio de encuentro y de cuidado, es también el lugar donde se juegan las tensiones de una sociedad desigual, hiperconectada y cansada.
Hablar de «violencia escolar» en singular es un error de lectura. Son violencias, en plural: las que se dan entre estudiantes, las que van hacia los docentes, las que a veces produce la propia institución cuando etiqueta, expulsa o desatiende, y las que entran desde afuera con cada historia de vida. Por eso no alcanza con un reglamento ni con una charla: hace falta una mirada que junte teoría, observación y cuidado.
Esta entrada propone un recorrido: primero, algunos lentes conceptuales para nombrar lo que pasa; después, autores que ayudan a comprender de dónde viene y cómo se sostiene; luego, los factores que la alimentan y los signos que permiten detectarla temprano; y al final, un mapa de las palabras que hoy habitan la escuela, para mirar de qué hablamos cuando hablamos de convivencia.
1. Nombrar: tres lentes para una misma escena
Antes de buscar causas conviene ponerse de acuerdo en qué estamos mirando. Tres autores ofrecen distinciones muy útiles para las reuniones de equipo.
Johan Galtung: tres violencias
Distingue la violencia directa (golpes, insultos, amenazas), la estructural (desigualdad, exclusión, falta de oportunidades) y la cultural (las ideas que hacen que las otras dos parezcan normales o inevitables). Lo que vemos en el patio suele ser la punta de algo más grande.
Bernard Charlot: dónde ocurre
Separa la violencia en la escuela (pasa dentro, pero podría pasar en cualquier lado), hacia la escuela (contra docentes, edificio, autoridad) y de la escuela (la que ejerce la institución: humillar, expulsar, evaluar de modo injusto).
Dan Olweus: qué es el acoso
Para hablar de bullying deben darse tres condiciones: conducta agresiva intencional, repetida en el tiempo y con desequilibrio de poder. Además propone ver que el acoso no es cosa de dos: hay un círculo de roles alrededor.
2. Autores para pensar: de dónde viene y cómo se sostiene
Ninguna teoría abarca todo. Cada autor ilumina una zona: el aprendizaje, el grupo, la institución, el tiempo que vivimos. Abrí cada ficha y leela como una pregunta para tu escuela, no como una respuesta cerrada.
Mirar lo que se aprende y lo que faltaAlbert Banduraaprendizaje social y modelado
Idea central. Se aprende por observación. Un chico que ve que la agresión resuelve conflictos, en su casa, en la calle o en un video, tiene más probabilidades de imitarla, sobre todo si el modelo es admirado o no recibe consecuencias.
En la escuela se ve así. El compañero «fuerte» que gana estatus por ser temido; el video que premia con reacciones la humillación; el adulto que grita para hacerse escuchar.
¿Qué modelos de resolución de conflictos mostramos los adultos de la escuela todos los días?
Obra de referencia: Teoría del aprendizaje social (1977).
Donald Winnicottagresividad, deprivación y ambiente que sostiene
Idea central. La agresividad no es sólo destructividad: también es energía vital. Cuando falta un ambiente que sostenga, la conducta antisocial puede leerse como un reclamo con algo de esperanza: pide que alguien reconozca lo que se perdió y ponga un límite que cuide.
En la escuela se ve así. El estudiante que rompe, desafía o provoca justo cuando más necesita un adulto firme y afectuoso; el que repite experiencias de victimización porque no encontró dónde apoyarse.
¿Qué está pidiendo esta conducta que no puede decir con palabras?
Obra de referencia: Deprivación y delincuencia.
Enrique Pichon-Rivièrechivo emisario y portavoz
Idea central. Todo grupo deposita en alguno de sus integrantes lo que no tolera de sí mismo. El chivo emisario carga con la culpa y el rechazo; el portavoz dice en voz alta lo que el grupo calla. Cuando el grupo se alivia expulsando a uno, la exclusión se vuelve un mecanismo de cohesión.
En la escuela se ve así. Exclusión sistemática, rumores, apodos que se fijan, «bandos» enfrentados y un chico que siempre es el blanco.
¿Quién ocupa siempre el lugar del «problema» en este grupo, y qué es lo que el grupo no puede mirar de sí?
Obra de referencia: El proceso grupal (1971).
Éric Debarbieuxmicroviolencias y clima escolar
Idea central. Propone mirar la violencia escolar como acumulación de agresiones cotidianas (burlas, insultos, empujones, faltas de respeto) más que como hechos extremos aislados. Lo que decide si esas microviolencias se vuelven insoportables es el clima escolar: normas claras y justas, relaciones de confianza, sentido de pertenencia.
En la escuela se ve así. Normas poco claras o inconsistentes, adultos que no intervienen en «lo pequeño», estudiantes que evitan ciertos espacios.
¿Qué microviolencias hemos naturalizado en nuestra escuela?
Obra de referencia: La violence en milieu scolaire (1996).
Pierre Bourdieu y Jean-Claude Passeronviolencia simbólica
Idea central. La escuela puede ejercer violencia simbólica: presentar como natural y universal una cultura que es la de ciertos grupos, y lograr que quienes no la poseen vivan su fracaso como culpa propia. Es una violencia que no se ve como tal, y funciona justamente porque se desconoce.
En la escuela se ve así. Etiquetas («el problemático», «la vaga»), evaluaciones que castigan la diferencia cultural, prácticas que estigmatizan, estudiantes que aprenden que «no dan».
¿A quiénes hace sentir la escuela que no pertenecen?
Obra de referencia: La reproducción (1970).
Michel Foucaultdisciplina, vigilancia y sanción
Idea central. Las instituciones modernas producen sujetos dóciles mediante la vigilancia, el examen y la sanción normalizadora. Responder a la violencia sólo con más control y castigo puede reproducir la misma lógica que se quiere combatir.
Un matiz necesario. Supervisar los espacios de riesgo (baños, pasillos, recreo) no es lo mismo que vigilar para castigar: cuidar es estar presente, no sólo observar.
¿Nuestra sanción repara el vínculo o sólo marca a quien hizo daño?
Obra de referencia: Vigilar y castigar (1975).
Silvia Duschatzky y Cristina Coreainstituciones debilitadas y «bandas»
Idea central. En tiempos de declive institucional, la escuela, la familia y el Estado ya no alcanzan a ofrecer marcos estables que ordenen la vida de los jóvenes. La «banda» aparece como una forma de armar lazo y de pertenecer cuando las instituciones no alojan. La violencia puede ser un modo de existir frente a otros.
En la escuela se ve así. Crisis de autoridad, debilitamiento de la trilogía escuela–familia–Estado, chicos que encuentran en el grupo lo que no encuentran en el aula.
¿Qué ofrece la «banda» que nuestra escuela todavía no ofrece?
Obra de referencia: Chicos en banda (2002).
Carina Kaplanviolencias en plural y sufrimiento social
Idea central. Desde la sociología argentina, plantea que las violencias en la escuela no se entienden sin las desigualdades y sin la experiencia de humillación y de sufrimiento social. Los vínculos escolares pueden agravar la herida o repararla: ser mirado, reconocido y valorado por un docente protege.
En la escuela se ve así. Estudiantes de contextos de exclusión que sienten que la escuela los juzga; docentes con desgaste; un clima que amplifica lo que ya duele afuera.
¿Qué gestos cotidianos de reconocimiento podemos sostener, aunque falten recursos?
Obra de referencia: Violencias en plural (2006, comp.).
Byung-Chul Hancansancio, exposición y violencia de la positividad
Idea central. Hoy la violencia no viene sólo de un «otro» que oprime: también surge del exceso de rendimiento, de positividad y de exposición. Deja agotamiento, ansiedad y autoexigencia, en una vida hiperconectada donde todo se muestra y se juzga.
En la escuela se ve así. Docentes con desgaste; estudiantes ansiosos o irritables; el aula reflejada en el celular; el ciberacoso como espectáculo.
¿Dónde queda, en la escuela, el tiempo de la pausa, del silencio y del aburrimiento fértil?
Obras de referencia: La sociedad del cansancio (2010); Topología de la violencia (2016).
Rita Segatopedagogía de la crueldad
Idea central. Cuando una sociedad convierte en espectáculo el sufrimiento y la humillación del otro, enseña a mirar a las personas como cosas y debilita la empatía. Frente a esa pedagogía de la crueldad propone construir contra-pedagogías: de la ternura, del cuidado, de la escucha.
En la escuela se ve así. Videos de peleas compartidos como entretenimiento, «retos» que hieren, la tolerancia a que humillar sea gracioso.
¿Qué contra-pedagogía podemos practicar esta semana, en concreto, en nuestras aulas?
Obra de referencia: Contra-pedagogías de la crueldad (2018).
3. Causas y factores asociados
Hablar de «causas» puede sonar a que hay una sola. No la hay. Pensamos en factores de riesgo y de protección que se entrecruzan en distintos niveles, como propone el modelo ecológico de Urie Bronfenbrenner: el individuo, la familia, la escuela, el grupo de pares y la sociedad.
Factores individuales del estudiante
- Dificultades de regulación emocional, impulsividad.
- Experiencias previas de victimización o exposición a violencia.
- Problemas de aprendizaje no atendidos, frustración académica.
Para leer con: Winnicott, Bandura.
Factores familiares
- Estilos parentales muy permisivos o, por el contrario, autoritarios y violentos.
- Conflictos familiares, separaciones traumáticas, negligencia.
- Modelos de resolución de conflictos basados en agresión.
Para leer con: Bandura, Winnicott, Duschatzky y Corea.
Factores escolares / institucionales
- Clima escolar negativo, normas poco claras o inconsistentes.
- Falta de supervisión en espacios «de riesgo» (baños, pasillos, recreo).
- Prácticas disciplinarias punitivas, estigmatización de estudiantes.
Para leer con: Debarbieux, Foucault, Bourdieu y Passeron, Charlot (violencia «de» la escuela).
Factores grupales y de pares
- Dinámicas de grupo que refuerzan la agresión (popularidad por «ser fuerte»).
- Acoso entre pares (bullying) no intervenido a tiempo.
- Presión de grupo para participar en actos violentos.
Para leer con: Olweus, Pichon-Rivière.
Factores socioculturales y contextuales
- Normalización de la violencia en medios, redes y entorno comunitario.
- Desigualdad, exclusión, falta de oportunidades.
- Crisis de autoridad y debilitamiento de la «trilogía» escuela–familia–Estado.
Para leer con: Galtung, Kaplan, Segato, Han, Duschatzky y Corea.
4. Signos para detectar a tiempo
La detección temprana no depende de un solo indicador sino de la persistencia y la combinación: un chico que falta un día no es un caso; uno que falta cada lunes, se queja de dolor de panza y ya no se junta con nadie, sí merece una conversación.
En el comportamiento de los estudiantes
- Aumento de agresiones verbales (insultos, amenazas, burlas crueles).
- Agresiones físicas (empujones, golpes, peleas).
- Exclusión sistemática de compañeros, rumores, difamación.
En el clima del aula
- Miedo a participar, silencios forzados, tensión constante.
- Estudiantes que evitan ciertos espacios o momentos (recreo, cambios de hora).
- Polarización de grupos, «bandos» enfrentados.
En el desempeño y la asistencia
- Ausentismo recurrente de algunas víctimas o de quienes ejercen violencia.
- Caída abrupta del rendimiento, desinterés, abandono de tareas.
- Quejas somáticas frecuentes (dolores de cabeza, panza) antes de ir a la escuela.
En la salud emocional de docentes y estudiantes
- Docentes que reportan desgaste, miedo, sensación de inseguridad en el aula.
- Estudiantes con ansiedad, tristeza, irritabilidad, cambios de humor marcados.
- Comentarios de «no quiero venir más», «me quieren hacer algo», etc.
Señales más graves: alerta roja
- Amenazas explícitas con armas o de daño físico serio.
- Autoagresiones, ideas de suicidio vinculadas al acoso.
- Grabación y difusión de agresiones (ciberacoso, videos humillantes).
Ante cualquiera de estas señales no se espera ni se resuelve en soledad: se activa el protocolo institucional, se informa al equipo directivo y de orientación, se convoca a la familia y, cuando corresponde, a los servicios de salud y de protección de derechos.
5. La nube de palabras de la escuela de hoy
Estas son algunas de las palabras que hoy circulan en las aulas, las salas de profesores y los chats de la comunidad educativa. Tocá cualquiera para ver qué significa y filtrá por color para ver cómo se agrupan: qué nombra el daño, qué construye clima, qué ordena la institución, qué pasa por lo digital y qué habla del contexto y la salud.
Nube cualitativa: el tamaño de cada palabra expresa el peso que tiene hoy en la vida cotidiana de la escuela según la mirada de esta entrada. No es una medición estadística.
6. Hacia una escuela que cuida
Leer los signos no es sospechar de los chicos: es aprender a mirar mejor. Algunas ideas para llevar al equipo:
- Mirar temprano y en conjunto. Cruzar lo que ve el docente, el preceptor, el equipo de orientación y la familia; ninguno tiene la escena completa.
- Trabajar con el grupo, no sólo con el caso. Si el acoso es un fenómeno del círculo, la intervención también tiene que serlo: testigos, líderes, normas del grupo.
- Preferir la sanción que repara. Que haga pensar, hacerse cargo y restablecer el vínculo, en lugar de sólo marcar.
- Supervisar con presencia, no con sospecha. Estar en los baños, pasillos y recreos, y estar disponible para conversar.
- Construir acuerdos de convivencia con la comunidad. La Ley 26.892 (2013) promueve la elaboración de acuerdos de convivencia y el abordaje de la conflictividad social en las instituciones educativas desde una lógica de derechos y de cuidado.
Preguntas para conversar en equipo
- ¿Dónde y cuándo pasa lo que no vemos: recreo, baños, chats?
- ¿Qué estudiante dejó de venir o de hablar este mes, y a quién le avisamos?
- ¿Nuestras sanciones reparan o sólo marcan?
- ¿Qué modelo de resolución de conflictos mostramos los adultos?
- ¿Con quiénes trabajamos (familias, salud, Estado) cuando el caso nos excede?
7. Reunión docente: formulario para completar y descargar
Para llevar todo lo anterior a la práctica, este formulario ordena una reunión de equipo sobre violencia escolar: causas, signos y acuerdos institucionales. Completalo durante la reunión (o antes) y descargá un PDF con tus datos y lo que marcaste. El PDF se arma en tu propio navegador: nada se envía ni se guarda en ningún servidor.
Propósito de la reunión
- Analizar de manera compartida las causas y factores asociados a la violencia en la escuela.
- Identificar signos de alerta presentes en nuestros cursos y espacios.
- Acordar líneas de acción institucionales para prevenir y abordar la violencia de forma consistente.
Marco conceptual breve
La violencia escolar no es solo «pelearse». Incluye agresiones físicas y verbales; acoso entre pares (bullying) y ciberacoso; violencia simbólica (humillaciones, exclusión, discriminación); agresiones hacia docentes y otros adultos de la escuela; y un clima de miedo, hostilidad o inseguridad en el aula y la institución. Es un fenómeno multicausal: intervienen factores individuales, familiares, escolares y sociales.
Tus datos
3. Causas y factores asociados
Marcá los que reconocés en tu escuela y sumá ejemplos propios.
3.1 Factores individuales del estudiante
3.2 Factores familiares
3.3 Factores escolares / institucionales
3.4 Factores grupales y de pares
3.5 Factores socioculturales y contextuales
4. Signos de alerta: ¿qué estamos viendo en la escuela?
Marcá los que se presentan y agregá ejemplos, siempre sin nombres.
4.1 En el comportamiento de los estudiantes
4.2 En el clima del aula y la escuela
4.3 En el desempeño y la asistencia
4.4 En la salud emocional de docentes y estudiantes
4.5 Señales de alerta roja (requieren intervención inmediata)
5. Líneas de acción institucional
Marcá las líneas que el equipo decide adoptar y completá acuerdos, responsables y tiempos.
5.1 Prevención y clima escolar
5.2 Detección temprana y registro
5.3 Intervención ante incidentes
5.4 Trabajo con familias y comunidad
5.5 Cuidado del equipo docente
6. Compromisos y seguimiento
Cierre de la reunión
Referenciaspara ampliar la lectura
Bandura, A. (1977). Teoría del aprendizaje social.
Bourdieu, P. y Passeron, J.-C. (1970). La reproducción. Elementos para una teoría del sistema de enseñanza.
Bronfenbrenner, U. (1979). La ecología del desarrollo humano.
Charlot, B. y Émin, J.-C. (Dirs.) (1997). Violences à l'école: état des savoirs. Armand Colin.
Debarbieux, É. (1996). La violence en milieu scolaire. ESF.
Duschatzky, S. y Corea, C. (2002). Chicos en banda. Los caminos de la subjetividad en el declive de las instituciones. Paidós.
Foucault, M. (1975). Vigilar y castigar. Nacimiento de la prisión.
Galtung, J. (1969). Violence, peace and peace research. Journal of Peace Research, 6(3), 167-191.
Galtung, J. (1990). Cultural violence. Journal of Peace Research, 27(3), 291-305.
Han, B.-C. (2010). La sociedad del cansancio. / Han, B.-C. (2016). Topología de la violencia.
Kaplan, C. V. (Comp.) (2006). Violencias en plural: sociología de las violencias en la escuela. Miño y Dávila.
Ley 26.892 (2013). Promoción de la convivencia y el abordaje de la conflictividad social en las instituciones educativas.
Olweus, D. (1993). Bullying at school: What we know and what we can do. Blackwell. (Ed. en español: Conductas de acoso y amenaza entre escolares, Morata).
Pichon-Rivière, E. (1971). El proceso grupal. Del psicoanálisis a la psicología social. Nueva Visión.
Segato, R. (2018). Contra-pedagogías de la crueldad. Prometeo.
Winnicott, D. W. (1984). Deprivación y delincuencia. Paidós.
Comentarios
Publicar un comentario